2.
Amílcar de cinco años
juega a jugar que es un niño
y es una labor muy peculiar
por ejemplo
habla con alguien que imagina
y ese alguien osa contestar
o inventa palabras
que no existen
y esas palabras
vuelven a existir
Los otros días
sin ir más lejos
regañó con firmeza
a un trozo de barro y madera
que quería ser hombre
“eso no se hace”
dijo amenazante
para bien pronto volver a jugar
Más recientemente
creó de la nada
un osado dibujo
con caracolas de mar
y lo guardó en una caja
sellada a propósito
para no volverla a tocar
Evidentemente Dios es un niño
que juega a un juego muy peculiar
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