miércoles, 29 de julio de 2015

[INTRASCENDENCIA]

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar
Antonio Machado
La huella del gusano envilecido es memoria
El cauce de agua dulce es río memorioso
La quebrada en el cerro es recuerdo del viento
Y el rastro nimio del ave esbelta es memoria
de otro vuelo alto más allá de todo tiempo

El rayo de luz presuroso en la lumbrera
es evocación de otros rayos amarillos
que recuerdan por cada día su destino
Y así es la senda de la luna su presidio
Y sí/ ¡la senda de la luna es un martirio!  

La circunferencia es la ruta de lo mismo
Y la cruz señala el camino de la muerte
perpendicular perpetua de aquella suerte
cuya huella permanente siempre nos recuerda
el sinsentido de la trascendencia ausente

Si hasta éste humilde poema desenfrenado
letra a letra es un camino de remembranzas
lejanas que evoco insistente/ una vez
que de mi cansancio florece la añoranza
o surge el desamor o emerge el desamparo

¡Ay caminante envilecido! ni hace falta
mirar hacia atrás a la senda de regreso
Traza que no has de volver a pisar y añoras
con recuerdos que ya ni siquiera valoras
en imágenes que devuelven los espejos

Por fin la noche es el camino de la nada
y las mil estrellas sus huellas trasnochadas
que hemos de extrañar mucho y muy profundamente
cuando la barca gris de los ojos ausentes
eche rumbo por fin resuelta a su morada



Resistencia, abril del 2014.-  

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