martes, 22 de septiembre de 2015

[INSOPORTABLEMENTE FRÁGIL]



Todo es tan absolutamente
liviano en éste día!

Sino miremos nomás:
- El ave inmensa que levanta vuelo pleno
- El multiforme animal crustáceo que flota ligeramente 
- El heliótrpo presuntuoso cuyo ramillete 
es tan efímero como un suspiro
- O los inmensos mamíferos que en al agua navegan como leves medusas
- O los inmensos mamíferos que en la tierra son capaces de elevarse sobre sus patas o incluso hasta de correr como una leve brisa inclinando el horizonte…

Liviano y frágil
como una oruga
transformándose
en mariposa
o como el polen de una abeja
que atraviesa la mañana
buscando su implacable desatino

Frágil absolutamente
pero tan tenaz y duradero!

Y todo es como con el cristal
o como con los espejos– 
           tan frágil 
resultan ellos
sin embargo capaces de soportar
las más encumbradas imágenes
en el interior de su reflejo genuino
y sostenerlas por el tiempo
que sea necesario
sin inmutarse siquiera
(creo ocurre así también
con el lenguaje)

Otro buen ejemplo son las rocas
que parecen a veces tan pesadas e insistentes
y sin embargo uno las suele ver flotando por ahí
como si fuesen una pluma sin pájaro pero con propio vuelo
Y cuánta gracia que hace:
la roca que es como un oscuro vuelo
que ha perdido a su pájaro

Frágil y liviano es el aire
y eso que está tan lleno de hálitos lejanos
que vienen desde el comienzo de los tiempos
y tan duraderos como éste rayo de sol
que ya casi seguro está muerto
No ocurrirá lo mismo
con éstas almas que respiramos?
El legado de una muerte arcaica
que ya ocurrió hace mucho tiempo?

Todo es tan absolutamente liviano
y frágil en éste claro día!

Solamente un hilo inconsistente separa
la pesadez de los grandes ocasos
Una costura endeble
que zigzagueante hilvana el día
con la noche para convertirla
en magnífico crepúsculo
o la noche con el día
para cambiarla  
en majestuosa alborada
y la muerte… y la muerte sigue
cosida a la vida para trocarse
en nimia esperanza

Liviano es todo y tan frágil  
y especialmente mi mirada
que flota entre las cosas
como un manto de piedad–  
            en verdad piedad de mi
que con solo cerrar mis ojos
puntualmente desaparezco

Todo es tan absolutamente liviano
y frágil en éste diáfano día
que hasta mi ecuánime mirada
se convierte de repente
en leve líquido salado
y frágilmente
se derrama
a borbotones
por mi ligera mejilla…


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