"Enciende el leño
que ya se apaga el fuego"
dijo el viejo árbol
al antiguo labriego
"¿cómo que dices
tal cosa? os se lo ruego,
si es su madera
que arderá en ese fuego"
"Es mi madera
que encenderá a tu ciego
camino oscuro
de anticuado labriego,
¿qué mas consuelo
que morir en sosiego?
ni ardor siquiera,
préndelo al fin, don Diego"
Encendió el hombre
con tanto incendio el fuego
que quemó el tronco
a perfil de resiego
Y dijo el árbol
otra vez más: "mi fuego
es tu destino
señor viejo labriego
¡qué dicha mía!"
"¿Habrá dicha en el fuego
- caviló el hombre -
si es solo ardor su riego?
Del tronco vuela
el alma que arde luego
y se libera
ardoroso de su ego.
…madera es muerte
¡y es tanto amor el fuego!

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