martes, 24 de julio de 2018

[RAPSODIA EN PALERMO]

Hoy te dije que para un poeta
jamás regresa su poesía,
y es lo que pienso, pero no sé.

Es cierto, ella intenta volver convertida
en tus ojos de alondra dolorida
que me miran desde el fondo
del abismo descomunal
y sombrío con que miramos
las sombras de la noche
y lo insular del egoísmo.
Rostro perpendicular a la muerte
que grita su sentido teñido
de misceláneas formas del amor.

¡Hay, sí,  el amor! ¡Sí, Sí, el amor!
¿quién se ha olvidado de esas cosas,
cuándo fue que el amor dejó tendido
su ropa en el tendedero de la tarde?
¡Por eso sangra la tarde!

Así regresa, convertido en ropa seca
que desciende de los muros más altos
y de las alambradas más genuinas
enjutos de vientos y osadía,
no hay otra manera de volver
sino cabalgando en tus ojos
por la llanura intrépida del Ser.

Tú eres el poema que nunca pude escribir
rasgo ardoroso que reclama vida
a los cuatro vientos conocidos.
Tormenta de mirada sofocada,
¡no me contestes con tu insomnio
de luna completa! ¡No, no te atrevas!
Dime, contrariamente, que prefieres
el vuelo cauto de tu alondra dolorida
y su trino de gorrión atormentado,
igual que en mi poesía. Justo ahí,
en ese ángulo tenebroso de soledad
e impaciencia los hombres
han de escribir sus rapsodias
y epitafios con grafitis congelados
en manos vigorosas y terribles
que al fin dirán: jamás regresa la poesía,
jamás lo hace. Adiós. Adiós.



jueves, 19 de julio de 2018

[DESHOJANDO LA MARGARITA]

Hace casi un mes, quien viviere,
al despertar, resultó que ya no tenía
un dedo de mi mano desde ese día.
“¡Sí me quiere!”

Otra vez, pasó que al despertar,
ya no tenía dibujado desde ese día
la forma en que el ombligo viene a dar.
                   “¡No me quiere!”

Otra más, apenas al me avivar,
resultó que ya no tenía una oreja
desde ese día, con que escuchar.
“¡Sí me quiere!”

Y así otro más, al despabilar,
ya no tenía un brazo entero
con qué abrazar, y así sería.
                   “¡No me quiere!”

Más siguió otra vez que al despertar
ya no tuve una pierna entera
con que correr, ni que volver.
“¡Sí me quiere!”

Y otro más, descubrir que al levantar
ya no tenía desde ese día, nariz
con que olfatear su aroma tan feliz.
                   “¡No me quiere!”

Cuando creí que todo estaba a acabar
fue que desperté sin un ojo
y pude ver, la fiesta que apena de los cojos.
                   “¡Sí  me quiere!”

Otra vez más, girones por el camino,
al despertar me descubrí sin mi boca
con que besar, ¿con qué besar examino?  
                   “¡No  me quiere!”

Y otra más, ¡cuánta pena!, al levantar
perdí mi acometida de entrepierna,
ya no habrá más quien nunca más se duerma.
                   “¡Sí  me quiere!”

Y ya próximo al final, me levanté
descubriéndome sin piernas,
sin brazos, sin abrazos, ¿a dónde iré?
                   “¡No  me quiere!”


 Ahora, en el final, quién se expone
de ustedes a decidir, ¿cuántos pétalos supones
que quedarán por arrancar, si mi cuerpo
ya ha dejado de tener con qué existir?



domingo, 1 de julio de 2018

[ONTOLOGÍA DEL AZAR]

Y un día llegó con sus ojos canela
y entendí que la suerte era eso:
una mirada inesperada del destino
entre tus ojos y mi deseo.

Allí yo, ser finito y subjetivo,
frente a esos ojos canela
que se me posaron intempestivos
en su vuelo. ¡Tan sólo es el azar!, pensé.

¿Cuántos infinitos sucesos acaecieron
como preludio de tus ojos canela?
¿Cuánta agua, cuánto río, cuánto vuelo?
¡Cuántos dados rodando en el misterio!

Después te fuiste como si nada
y sentí como que el universo todo
había errado. Otra vez yo, ser de despedidas,
tan iluso de azares confundidos.

La suerte es al cabo eso, me dije, tus ojos canela
y la dicha de mi memoria indulgente
que sabiendo que tan solo girabas para otros misterios,
yo aquí te escribo con idéntica suerte, no obstante.




martes, 29 de mayo de 2018

[CLASIFICACIÓN ONTOLÓGICA DE MIS VERSOS]


Tiempo há que vengo intentando
clasificar a mis versos y aún no culmino

I

los hay de todas maneras,
extraños, reptiles, abióticos,
colgados, exhaustos, maniáticos,

los hay verde oscuros, y otros
más verdes que oscuros,
o más oscuros que oscuros,
así de oscurecidos

oblicuos, sinuosos, perdidos
perdidos, perdidos, perdidos
los hay

versos colgados de un hilván
presuntuoso del viento
y la distancia

 que riman con el olvido
tanto como ruina que olvida
su destino

los hay vaporosos
y nutridos, anémicos versos

de playa, de sol y de arena,
de auscultación de caracolas
¡cuánta rima, cuánta rima!   

II

De secretos infundados
que fundan secretos

de pasos que doblan la esquina
y así camina, y así camina

Versos de todas las horas
encendidos sin llamas
versos en blanco
olvidados de olvidos

con sed, con hambre, con frío
¡pobres versos, pobres versos!

infinitos y torpes
malos versos mal habidos
versículos del abismo
versos casi versos
¿cómo es que así ha sido?

III

Otros menuditos, agotados
con un cansancio que mata de cansancio
agobio del verso que se cae
- por detrás del verso no hay nada,
no hay nada -  

suculentos, que fermentan,
languidecen y se borran,
el verso que se borra
es de todos el que más estorba
cada vez que se borra, cada vez

IV

El verso del espejo que dice marcelo
y es una imagen, un símbolo, un hecho
yo lo veo, y lo leo
el verso que dice marcelo
inventa versos que dicen marcelo
y yo lo leo, y yo lo leo

infinitesimales, mínimos versos
de acuosos sonidos
oblicua manera de mirarse
el ombligo
que ni te digo, que ni te digo

Versos de todas maneras
tiempo há que vengo intentándolo todo
- clasificar a mis versos -
y aún no culmino. Verso del ser 
maldito de fiebre y Ser de Quimera 



lunes, 30 de abril de 2018

[DE NO SER PESSOA SERÍA PESSOA]

1
Yo creo ser quien soy
toda vez que lo creo
porque no se puede
ser quien se es
al tiempo que no creerlo
y así creyendo ser lo que soy
voy siendo quien yo me creo

anoche sin más
he sido escritor muy lego
que entrando en habitación
encendió la farola del lecho
y entre sábanas y escorpiones
he cogido de unos faldones
albos de pasión sospecho

2
Yo soy quien creo y cosecho:
Álvaro de Campos, Ricardo Reis
o a lo mejor Alberto Caeiro... qué da
si al final somos lo que se cree
sin saber de quién será

ciertamente soy Pessoa
entre verso y verso de Pessoa
quien no existió de escritor
toda vez que no creyó
escribir de tal señor
no creyéndose que lo fue
escribiendo de Pessoa

3
Deshojando margaritas
termino decidiendo lo que soy
¿quién me da y quién me quita?
que sí que no, que no que sí
que no es de nadie
la palabra escrita

y solo creo lo que soy
cuando leo lo que invita
a hacer de uno forma tan distinta
con motivo de que la pena
valga el color negro de la tinta

4
De no ser Pessoa sería Pessoa
claro, eso si yo creo ser quien soy
toda vez que lo creo
creyendo de todos modos
que no soy lo que me creo

anoche sin más
he sido homicida muy lego
que saliendo de habitación
no apagué la farola del lecho
y entre sábanas y escorpiones
he incendiado unos faldones
albos de pasión sospecho




domingo, 29 de abril de 2018

[LA PREGUNTA VALLEJO]

Yo no sé!

Golpes de yunque sobre el martillo
o de la masa que fragua incandescente
sobre el metal rendido: espada
que se yergue sobre el filo, ¿qué atesora?…

Golpes de la tierra contra el trote
del caballo – heraldo negro –
lejos de fatigas y perseverante
de encomiendas sombrías: ¿hasta cuándo?...

Golpes tenaces de la acropaquía
sobre el estertor del bongó que relata
la memoria de los troncos caídos:
¿por qué es que así, ha sido?...

Golpes del corazón obstinado
ante las ansias de las teclas que escriben
dígito desconocido de la razón y el olvido
¿para qué es que yo escribo, para qué?...

Yo no sé!



sábado, 17 de marzo de 2018

[LA COMPLEXIÓN DEL OTOÑO]


Cargado de antiguos pretextos
y de hojas tan ansiosas
ha llegado el otoño

incienso del tiempo
quedo y distante
ha llegado el otoño

yo reconozco en su aire
el silencio del aire
cuando llega el otoño

y el vuelo incipiente
de pájaros que vuelan
cuando el otoño ya llega

tan transparente resulta el día
entonces
abrigado en un gesto
de suelta melancolía

yo reconozco el vuelo de su aire
y a los pájaros de su silencio
amables pájaros
en tan muda melodía

yo
yo lo reconozco

es que hace tantos otoños
que se me otoña la vida
que con solo sentirlo
hoja a hoja así me caigo
y así
así se me otoña la vida








lunes, 12 de marzo de 2018

[DESOLACIÓN]

Breve, tan breve
Es el minuto que me atesora
En su mazmorra circular
Y peregrina

Ahí, atrapado
En un ensueño de efigie
Sobre un rústico metal
                   Que me ilumina

Así, del mismo modo
Que el círculo del sol
En diámetro de extravío
                   Que camina

Voy, tras de ti
En pedazos de adioses
Diminutos que te siguen
                   Sobre mi ruina.



lunes, 5 de marzo de 2018

[LUNA DE DÍA]

Abre tu boca inefable
serpiente del día amarillo
y calcina el quebranto
de la luna oxidada
que aún brilla de día.

¡Pobre lágrima de luna
en día tan amarillo!

Que tu vaivén de ciempiés
dorado estampe el derrotero  
del adiós y del olvido,
oxido de luna tan abatido;
oh Dios, tan abatido.

¡Pobre lágrima de luna
en día tan amarillo!

Y al final que la luz
retome su brillo
engullendo de la sombra
el recuerdo nocturno del hastío;
oh Dios, cuánto hastío.

¡Pobre lágrima de luna
en día tan amarillo!






martes, 13 de febrero de 2018

Escritor y Tiempo, reseña de María Laura Paredes en Cuatro Bastardos

"La complejidad es una característica que para esta época es difícil de encontrar" ¡Muchas gracias a la gente de Cuatro Bastardos por la reseña, y muy especialmente a María Laura Paredes! El libro al final se presentará en la ciudad de Federación, Entre Ríos, en el marco del V ENCUENTRO NACIONAL E INTERNACIONAL DE ESCRITORES SIN FRONTERAS 9 y 10 DE MARZO, 2018 gracias a la gentileza de la poeta Graciela Paoli

Seguir el link:
https://cuatrobastardos.com/2018/02/13/escritor-y-tiempo-nuevo-poemario-de-marcelo-gonzalez/




sábado, 10 de febrero de 2018

[LORCA LASCIVO]

Hoy sentí la mano de Lorca
acariciando mi mejilla
y era una mano tan suave
como de aceitunas y jazmines.
Y sentí un beso profundo
con azahares y alelíes
¡Federico García, ¿por quién me tomas?!
alcancé yo a decir
y él me abrazó muy fuerte
susurrándome al oído:
         Gira, corazón;
         gira, corazón.

Y yo no supe qué hacer
porque de girar yo giro
más no entiendo el para qué,
si el viento es el que gira
para qué he de girar yo después
¡Vamos Federico García! Sé
más específico al menos, continué,
que yo soy hombre casado
y hay ríos a los que no iré.

Lorca me tomó de la mano
y con suavidad de aceitunas
y de jazmines, me acarició,
me acarició, me acarició…
Gira, corazón;
         gira, corazón.

Y después de varios versos y rimas
mi corazón se puso a girar,
es que es imposible
no hacer con Lorca
el amor a orillas del Guadalquivir.



jueves, 11 de enero de 2018

[NOCHE DE CABALLOS NEGROS]

Anoche, cuando la noche era noche
y muy negra,
y versaban los versos negros
en tanta noche de noche,
oscuros y azabaches,
lánguidos versos tan negros
sobre el espacio desierto
como de tinta negra azabache;

heraldos oscuros en tropeles de versos
pisoteaban la tierra de noche
y todo temblaba, todo;

tambor oscuro azabache
sacudía el espacio negro desierto
y eran caballos tan fuliginosos
- mis caballos tan negros -
que en tropeles pisoteaban la tierra
y cuánto temblaba, cuánto

… sobre ese vigor de caballo tan negro
tan azabache
                   se escribió éste frágil poema.


domingo, 7 de enero de 2018

[A MI ANHELADO LECTOR DE POESÍA]



Yo sé que no me lees
ni cuando me lees
y sé que escribo
para nadie
o para casi nadie

lo cual no es un reproche
no, hasta es bueno
que te mantengas a salvo
de mis lánguidos versos
inexorables

por eso me pone contento
verte regar el jardín
mientras escribo
ese verde es más importante
que el verde que alucino
y su sed más trascendente
que mi sed que no bebes

y acepto de repente
que postergues ésta lectura
voluble de poemas escuálidos
por ir de compras o de paseo
o encender la tv de tu programa
predilecto, mientras yo escribo
y escribo y escribo
sabiendo que no me lees
ni cuando me lees

sin embargo y créeme
ansío que algún día de éstos
te van a coger mis versos
y no podrás ya escapar
ciñéndote por los ojos
en lágrimas de cristal
el tiempo que hemos perdido
sin leernos de verdad

quizás por eso yo escribo
y escribo y escribo
aceptando que no me lees
ni cuando pretendes leer
quizás por eso yo escribo
y escribo y escribo
sin escribir en verdad




Mis entradas más populares

LIBROS PARA RECOMENDAR

NUEVO LIBRO

- Que difícil se hace recomendar un libro que todavía se esta digiriendo. Sin embargo tengo la certeza de que es una obra para recomendar. Se trata de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Haruki Murakami. ¿Por qué es recomendable una novela de un poco mas de 900 páginas?. Porque se trata de universo intenso que penetra y marca (como una mancha en el rostro) al ávido lector que se ve envuelto en un clima tan irreal como real, tan ficticio como probable. Cada uno de los personajes de la obra, desde una personalidad maciza y contundente nos increpa sobre nuestra propia realidad. Mucho de sus pasajes me hicieron recordar el "clima kafkiano" de lo absurdo, de lo inexplicable. Sin embargo la obra de Murakami es todavía más inescrutable. Es un laberinto de sentidos dispares, y callejones que al poco de andar no te llevan a ninguna parte. Pero te dejan aturdido. Como si el fin del camino consisitó en darte un narizaso contra una pared transparente que te cortó, repentinamente el paso. Vale la pena. Y ni siquiera interesa la historia. Entre otras cosas, nunca he leído un argumento tan sofisticado y tan contundente respecto del "deseo femenino" como en la carta que Kumiko le escribe a su esposo, Tooru Okada, donde intenta explicar el motivo de su infidelidad. Solo después de leer esas líneas uno cree comprender un poco más acerca de lo que significa "ser una mujer". Sin embargo, no es una novela emocional, no hay reproches, ni culpas, ni broncas, ni alegrías desmedidas. Todo trasciende como si se tratara de un gigantesco engranaje al que alguien, cada tanto, da cuerdas para que no termine... hasta el final.

Marcelo Gonzalez


- Una madre habla durante mas de doscientas páginas a su hijo muerto. ¿Se puede hacer una novela con ese único material?. Sí, claro que sí. "Mrs Caldwell habla con su hijo" de Camilo José Cela, es una narración impresionante. Una verdadera aventura acerca de la psicología del dolor, la angustia, el abandono y la pérdida definitiva. Y un andar, capítulo tras capítulo hacia la locura y la muerte. Seguramente no es un texto destinado a perdurar en la memoria de los hombres, ni a convertirse en el más buscado o leído de los libros. Pero cada una de las cartas que Mrs Caldwell escribió a Eliacim, su hijo muerto, es un verdadero experimento literario, donde la poesía, la prosa exquisita y la psicología profunda se anudan constituyendo una realidad (la única verdad) de una mujer desesperada que busca en el texto el sentido de lo inexplicable. A mi amigos teatreros les sugiero para un excelente monólogo. A mis amigos literatos, imperdible. Ediciones Destino, Barcelona 2003.-

Marcelo González


- Pocos querran discutir, pudiendo o no coincidir conmigo, que fue Edgar Allan Poe el más prominente escritor que dio las tierras lejanas del norte imperial. Y lo digo sin ser un experto en literatura norteamericana ni mucho menos. Sin embargo, hoy quiero referirme a un ensayo, que tuve oportunidad de leer recientemente y que me parece debe ser recomendado en este espacio, sobre todo para aquellos escritores con ganas de escribir mejor, de poseer un método y escapar así a la ilusión de la "creación espontánea", que no es otra cosa que la negación del arte como una actividad laboral. El arte, y la escritura, es un trabajo. La faena del artista es del mismo nivel que la del albañil, el carpintero, un chofer de colectivos o el bibliotecario...
La obra se denomina Filosofía de la composición, y lo que se persigue en ella es la sistematización de un método para escribir. El libro es muy interesante porque la propuesta básicamente es que el plan del relato debe tener, como principio, su fin. A partir de este principio la obra artística pasa a ser un plan deliberado y lógico, que es concebido desde su desenlace y desde los efectos (respuesta emocional) que el autor pretende lograr en el lector. Aquí el fin justifica plenamente los medios. Poe prosigue luego con el desarrollo de diferentes conceptos que sirven como herramientas importantes a tener en cuenta por aquellos que quieren emprender la aventura de una obra (utilización del tiempo y la duración del relato, el tono, el efecto y un elemento "clave" o eje de la narración). Se los recomiendo, es un aporte valioso.

Marcelo González