miércoles, 8 de octubre de 2014

[EL ÁNGEL NEGRO]



Hay un ángel negro en mi retina

Y un fluido azabache se derrama



Es quebranto largo que 
me 
habita

cicatriz
de jaspe
es su
vestigio



Es ángel mudo que ya no grita

contra el rostro terco que reclama



ni siembra sombras en la tiniebla

por el fuego antiguo de su llama






Ángel iracundo que jamás duerme

Cae
perspicaz
y
sometido 



Hay un ángel negro en mi retina

por el cuerpo abierto del abismo



que ladino mira entre las sombras

rayo incandescente prometido



el venir
sutil de mi agonía

por la luz extinta de sus ojos






Es ángel paciente 
que me escribe

Es liquido azabache
su
fluido



el texto pueril de mi memoria

manantial de noches perseguidas



donde ya no estoy más que hace tiempo

que
manan del dolor ya diluido



ni existo siquiera en mi recuerdo

de rosas 
añiles renegridas






Ángel
negro de evocaciones blancas

Hay un
ángel
negro en mi retina



cual copo de nieve en la mañana

Que fluye 
de pena y travesía



Hay un ángel negro en mi retina

Corre lo manado hasta mis dedos



que guarda mi esperanza ¡tan pagana!

que mutan
 llantos en poesía


(A Magui E)

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NUEVO LIBRO

- Que difícil se hace recomendar un libro que todavía se esta digiriendo. Sin embargo tengo la certeza de que es una obra para recomendar. Se trata de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Haruki Murakami. ¿Por qué es recomendable una novela de un poco mas de 900 páginas?. Porque se trata de universo intenso que penetra y marca (como una mancha en el rostro) al ávido lector que se ve envuelto en un clima tan irreal como real, tan ficticio como probable. Cada uno de los personajes de la obra, desde una personalidad maciza y contundente nos increpa sobre nuestra propia realidad. Mucho de sus pasajes me hicieron recordar el "clima kafkiano" de lo absurdo, de lo inexplicable. Sin embargo la obra de Murakami es todavía más inescrutable. Es un laberinto de sentidos dispares, y callejones que al poco de andar no te llevan a ninguna parte. Pero te dejan aturdido. Como si el fin del camino consisitó en darte un narizaso contra una pared transparente que te cortó, repentinamente el paso. Vale la pena. Y ni siquiera interesa la historia. Entre otras cosas, nunca he leído un argumento tan sofisticado y tan contundente respecto del "deseo femenino" como en la carta que Kumiko le escribe a su esposo, Tooru Okada, donde intenta explicar el motivo de su infidelidad. Solo después de leer esas líneas uno cree comprender un poco más acerca de lo que significa "ser una mujer". Sin embargo, no es una novela emocional, no hay reproches, ni culpas, ni broncas, ni alegrías desmedidas. Todo trasciende como si se tratara de un gigantesco engranaje al que alguien, cada tanto, da cuerdas para que no termine... hasta el final.

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Marcelo González


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La obra se denomina Filosofía de la composición, y lo que se persigue en ella es la sistematización de un método para escribir. El libro es muy interesante porque la propuesta básicamente es que el plan del relato debe tener, como principio, su fin. A partir de este principio la obra artística pasa a ser un plan deliberado y lógico, que es concebido desde su desenlace y desde los efectos (respuesta emocional) que el autor pretende lograr en el lector. Aquí el fin justifica plenamente los medios. Poe prosigue luego con el desarrollo de diferentes conceptos que sirven como herramientas importantes a tener en cuenta por aquellos que quieren emprender la aventura de una obra (utilización del tiempo y la duración del relato, el tono, el efecto y un elemento "clave" o eje de la narración). Se los recomiendo, es un aporte valioso.

Marcelo González