jueves, 26 de mayo de 2016

[EL INICIO DE TODAS LAS COSAS]



Todo comenzó por el sonido
por la jerga, el trino, el balbuceo y el gemido,
fue así que surgió la lengua y el lenguaje
y el signo fue definitivo y líquido brebaje

(así es que surgió la fantasía…)

Otro día hizo el hombre de la madera y del hueso
herramientas y utensilios y fue preso
de la forma decisiva de las cosas
y así brotó la geometría, silenciosa

(así es que nació el raciocinio…)

Al poco tiempo enterró a los muertos debajo de la tierra
sepultó el olvido contra el suelo, y así encierra
y marca la aventura del espanto ante la muerte
creyendo soñar hondo hasta que alguna vez despierte

(así es que surgió la trascendencia…)

Y otro día abusó del fuego y de la cocción de los alimentos,
dominó así la luz y el sentido enigmático de los vientos,
lo podrido y lo rancio ardió en su ventura
y la luz se corrió de la carne a su ingesta más segura

(así es que nació la cordura…)

Antes de la rueda no existía el movimiento
es decir sí, las cosas se movían por momento
pero nada era más veloz que los pasos de uno mismo
brotó así inexorable, la distancia, el adiós y su espejismo

(así es que surgió el infinito…)

Y utilizó la piedra para trabajar sobre lo blando
forjó, talló, esculpió sobre lo duro la historia esperando
que lo rudo y tieso se transforme en arma de espanto
y el poder del hombre retumbe de entre tanto

(así es que nació el temperamento…)
 
Hasta que logró arar la tierra con sus manos
labrador infatigable de surcos tan lejanos
inventó así el pan de la cosecha y la siembra tozuda
y las bebidas alcohólicas de los fermentos sin duda

(así es que surgió la utopía…)

Hasta que llegaron los metales firmes, flexibles, constantes
y retemblaron los días de forma tan inquietante
porque el hombre templó su yelmo, su lanza y su osadía
y embistió por igual tanto por amor, valor o cobardía  

(así es que nació el ánimo…)

Hasta que un día desgarró por fin lo fugaz y fugitivo
y comenzó a escribir del mismo modo que hoy escribo,
talló el signo e inventó de pronto el tiempo
y fue la historia del amor su desatino y su aposento

(y así es que surgió la poesía…)

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LIBROS PARA RECOMENDAR

NUEVO LIBRO

- Que difícil se hace recomendar un libro que todavía se esta digiriendo. Sin embargo tengo la certeza de que es una obra para recomendar. Se trata de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Haruki Murakami. ¿Por qué es recomendable una novela de un poco mas de 900 páginas?. Porque se trata de universo intenso que penetra y marca (como una mancha en el rostro) al ávido lector que se ve envuelto en un clima tan irreal como real, tan ficticio como probable. Cada uno de los personajes de la obra, desde una personalidad maciza y contundente nos increpa sobre nuestra propia realidad. Mucho de sus pasajes me hicieron recordar el "clima kafkiano" de lo absurdo, de lo inexplicable. Sin embargo la obra de Murakami es todavía más inescrutable. Es un laberinto de sentidos dispares, y callejones que al poco de andar no te llevan a ninguna parte. Pero te dejan aturdido. Como si el fin del camino consisitó en darte un narizaso contra una pared transparente que te cortó, repentinamente el paso. Vale la pena. Y ni siquiera interesa la historia. Entre otras cosas, nunca he leído un argumento tan sofisticado y tan contundente respecto del "deseo femenino" como en la carta que Kumiko le escribe a su esposo, Tooru Okada, donde intenta explicar el motivo de su infidelidad. Solo después de leer esas líneas uno cree comprender un poco más acerca de lo que significa "ser una mujer". Sin embargo, no es una novela emocional, no hay reproches, ni culpas, ni broncas, ni alegrías desmedidas. Todo trasciende como si se tratara de un gigantesco engranaje al que alguien, cada tanto, da cuerdas para que no termine... hasta el final.

Marcelo Gonzalez


- Una madre habla durante mas de doscientas páginas a su hijo muerto. ¿Se puede hacer una novela con ese único material?. Sí, claro que sí. "Mrs Caldwell habla con su hijo" de Camilo José Cela, es una narración impresionante. Una verdadera aventura acerca de la psicología del dolor, la angustia, el abandono y la pérdida definitiva. Y un andar, capítulo tras capítulo hacia la locura y la muerte. Seguramente no es un texto destinado a perdurar en la memoria de los hombres, ni a convertirse en el más buscado o leído de los libros. Pero cada una de las cartas que Mrs Caldwell escribió a Eliacim, su hijo muerto, es un verdadero experimento literario, donde la poesía, la prosa exquisita y la psicología profunda se anudan constituyendo una realidad (la única verdad) de una mujer desesperada que busca en el texto el sentido de lo inexplicable. A mi amigos teatreros les sugiero para un excelente monólogo. A mis amigos literatos, imperdible. Ediciones Destino, Barcelona 2003.-

Marcelo González


- Pocos querran discutir, pudiendo o no coincidir conmigo, que fue Edgar Allan Poe el más prominente escritor que dio las tierras lejanas del norte imperial. Y lo digo sin ser un experto en literatura norteamericana ni mucho menos. Sin embargo, hoy quiero referirme a un ensayo, que tuve oportunidad de leer recientemente y que me parece debe ser recomendado en este espacio, sobre todo para aquellos escritores con ganas de escribir mejor, de poseer un método y escapar así a la ilusión de la "creación espontánea", que no es otra cosa que la negación del arte como una actividad laboral. El arte, y la escritura, es un trabajo. La faena del artista es del mismo nivel que la del albañil, el carpintero, un chofer de colectivos o el bibliotecario...
La obra se denomina Filosofía de la composición, y lo que se persigue en ella es la sistematización de un método para escribir. El libro es muy interesante porque la propuesta básicamente es que el plan del relato debe tener, como principio, su fin. A partir de este principio la obra artística pasa a ser un plan deliberado y lógico, que es concebido desde su desenlace y desde los efectos (respuesta emocional) que el autor pretende lograr en el lector. Aquí el fin justifica plenamente los medios. Poe prosigue luego con el desarrollo de diferentes conceptos que sirven como herramientas importantes a tener en cuenta por aquellos que quieren emprender la aventura de una obra (utilización del tiempo y la duración del relato, el tono, el efecto y un elemento "clave" o eje de la narración). Se los recomiendo, es un aporte valioso.

Marcelo González