domingo, 23 de agosto de 2015

[OCTAVIO] *

Octavio gira
como en un carrusel
en torno de la poesía
que gira
como en un carrusel
que gira

(¡Él, ya ha escrito
su último poema!)

Octavio merodea
lleno de preguntas
y define lleno
de palabras al agua
que se escurre entre
sus dedos que escriben

(¡Él, ya ha escrito
su último poema!)

Octavio observa
muy claramente
y siente sin error
la forma del abismo
oscuro que lo acecha
y que muy pronto lo alcanza

(¡Él, ya ha escrito
su último poema!)

Toma papel y lápiz
y dibuja contornos oblicuos
curvas y diagonales
obtusas que conforman
la forma de la forma
disoluta entre las formas

(¡Él, ya ha escrito
su último poema!)

Pelea la palabra
pero al final
quizás cansado
quizás frustrado
acepta la invitación
para tan largo viaje

(¡Él, ya ha escrito
su último poema!)

Octavio no ha escrito
para el hombre
ni para el tiempo
ni para el lenguaje
Octavio solo quería ver la poesía
amanecer como en poesía

(¡Él, ya ha escrito
su último poema!)

Descansa en Paz
amigo/ hermano
que tu último poema
ya también descansa
en serena paz
sobre la tumba blanca del papel.

(¿Él, ya ha escrito
su último poema?)


* El presente trabajo está dedicado a "La Poesía", uno de los últimos poemas escrito por Octavio Paz en el año 1998, año de su muerte.


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NUEVO LIBRO

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Marcelo Gonzalez


- Una madre habla durante mas de doscientas páginas a su hijo muerto. ¿Se puede hacer una novela con ese único material?. Sí, claro que sí. "Mrs Caldwell habla con su hijo" de Camilo José Cela, es una narración impresionante. Una verdadera aventura acerca de la psicología del dolor, la angustia, el abandono y la pérdida definitiva. Y un andar, capítulo tras capítulo hacia la locura y la muerte. Seguramente no es un texto destinado a perdurar en la memoria de los hombres, ni a convertirse en el más buscado o leído de los libros. Pero cada una de las cartas que Mrs Caldwell escribió a Eliacim, su hijo muerto, es un verdadero experimento literario, donde la poesía, la prosa exquisita y la psicología profunda se anudan constituyendo una realidad (la única verdad) de una mujer desesperada que busca en el texto el sentido de lo inexplicable. A mi amigos teatreros les sugiero para un excelente monólogo. A mis amigos literatos, imperdible. Ediciones Destino, Barcelona 2003.-

Marcelo González


- Pocos querran discutir, pudiendo o no coincidir conmigo, que fue Edgar Allan Poe el más prominente escritor que dio las tierras lejanas del norte imperial. Y lo digo sin ser un experto en literatura norteamericana ni mucho menos. Sin embargo, hoy quiero referirme a un ensayo, que tuve oportunidad de leer recientemente y que me parece debe ser recomendado en este espacio, sobre todo para aquellos escritores con ganas de escribir mejor, de poseer un método y escapar así a la ilusión de la "creación espontánea", que no es otra cosa que la negación del arte como una actividad laboral. El arte, y la escritura, es un trabajo. La faena del artista es del mismo nivel que la del albañil, el carpintero, un chofer de colectivos o el bibliotecario...
La obra se denomina Filosofía de la composición, y lo que se persigue en ella es la sistematización de un método para escribir. El libro es muy interesante porque la propuesta básicamente es que el plan del relato debe tener, como principio, su fin. A partir de este principio la obra artística pasa a ser un plan deliberado y lógico, que es concebido desde su desenlace y desde los efectos (respuesta emocional) que el autor pretende lograr en el lector. Aquí el fin justifica plenamente los medios. Poe prosigue luego con el desarrollo de diferentes conceptos que sirven como herramientas importantes a tener en cuenta por aquellos que quieren emprender la aventura de una obra (utilización del tiempo y la duración del relato, el tono, el efecto y un elemento "clave" o eje de la narración). Se los recomiendo, es un aporte valioso.

Marcelo González