viernes, 7 de enero de 2011

BREVES RELATOS DE VERANO PARA MIS HIJOS (2)

El extraño diccionario del Sr Rudra

Se dice, aunque siempre exageran con estas cosas, que hubo un hombre en esas tierras al que llamaban Rudra. La particularidad conocida en la vida de Rudra es que se empeñaba en hacer un inventario de cada una de las cosas que aún no poseían nombre, siendo la obsesión de su vida adjudicarles un término con su definición precisa, definitiva y categórica. Quería con ello editar el Primer Diccionario de Vocablos para las cosas Innombradas, ardua tarea e ingrata, extremadamente ingrata, ya que al propio momento de su edición, todo su esfuerzo se extinguiría y el propio título de su obra, resultaría en un contrasentido imposible de resolver. Sin embargo ese fue su empeño.
Una vez muerto, alguien halló sus anotaciones gastadas, corregidas y voluminosas, ya que Rudra había logrado sistematizar más de mil doscientos tres vocablos de cosas hasta entonces innombradas. Eso según se dice. A estos días sólo llegaron unos trescientos vocablos escasamente definidos, algunos de ellos son los que siguen:
Ambirno: primera hora de luz cálida del 5 de enero del año 19…
Blutozo: gesto impreciso realizado con los labios ante el recuerdo intenso de algo muy amado
Clézimano: dícese de lo perteneciente a Clézimar; Clézimar, acción o efecto que produce el viento luego de treinta años contra las rocas
Dragnoctar: insomnio repentino seguido de extremada somnolencia
Enrochar: lo contrario de cubrirse de ronchas
Facalirio: luz tenue de otoño al atardecer ingresando por una ventana
Galoriano: proveniente de galoria; galoria, estado a partir del cual uno entiende claramente su destino inminente
Huzomio: momento intermedio entre la vigilia y los sueños, donde las cosas reales parecen todavía oníricas y las oníricas todavía más alucinadas.
Y así siguen, ordenados alfabéticamente, los insólitos vocablos uno tras otro. Pienso, ¿cómo habrá nombrado Rudra al último momento, instante justo donde la vida cede definitivamente a la muerte? Concluyo: quizás la naturaleza de dicho instante, así como la propia vida, tenga el mismo sentido de su inédito diccionario: al propio momento de su edición, todo su esfuerzo se extingue y el propio título de su obra, resulta un contrasentido imposible de resolver.


MG, Resistencia, verano del 2011
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LIBROS PARA RECOMENDAR

NUEVO LIBRO

- Que difícil se hace recomendar un libro que todavía se esta digiriendo. Sin embargo tengo la certeza de que es una obra para recomendar. Se trata de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Haruki Murakami. ¿Por qué es recomendable una novela de un poco mas de 900 páginas?. Porque se trata de universo intenso que penetra y marca (como una mancha en el rostro) al ávido lector que se ve envuelto en un clima tan irreal como real, tan ficticio como probable. Cada uno de los personajes de la obra, desde una personalidad maciza y contundente nos increpa sobre nuestra propia realidad. Mucho de sus pasajes me hicieron recordar el "clima kafkiano" de lo absurdo, de lo inexplicable. Sin embargo la obra de Murakami es todavía más inescrutable. Es un laberinto de sentidos dispares, y callejones que al poco de andar no te llevan a ninguna parte. Pero te dejan aturdido. Como si el fin del camino consisitó en darte un narizaso contra una pared transparente que te cortó, repentinamente el paso. Vale la pena. Y ni siquiera interesa la historia. Entre otras cosas, nunca he leído un argumento tan sofisticado y tan contundente respecto del "deseo femenino" como en la carta que Kumiko le escribe a su esposo, Tooru Okada, donde intenta explicar el motivo de su infidelidad. Solo después de leer esas líneas uno cree comprender un poco más acerca de lo que significa "ser una mujer". Sin embargo, no es una novela emocional, no hay reproches, ni culpas, ni broncas, ni alegrías desmedidas. Todo trasciende como si se tratara de un gigantesco engranaje al que alguien, cada tanto, da cuerdas para que no termine... hasta el final.

Marcelo Gonzalez


- Una madre habla durante mas de doscientas páginas a su hijo muerto. ¿Se puede hacer una novela con ese único material?. Sí, claro que sí. "Mrs Caldwell habla con su hijo" de Camilo José Cela, es una narración impresionante. Una verdadera aventura acerca de la psicología del dolor, la angustia, el abandono y la pérdida definitiva. Y un andar, capítulo tras capítulo hacia la locura y la muerte. Seguramente no es un texto destinado a perdurar en la memoria de los hombres, ni a convertirse en el más buscado o leído de los libros. Pero cada una de las cartas que Mrs Caldwell escribió a Eliacim, su hijo muerto, es un verdadero experimento literario, donde la poesía, la prosa exquisita y la psicología profunda se anudan constituyendo una realidad (la única verdad) de una mujer desesperada que busca en el texto el sentido de lo inexplicable. A mi amigos teatreros les sugiero para un excelente monólogo. A mis amigos literatos, imperdible. Ediciones Destino, Barcelona 2003.-

Marcelo González


- Pocos querran discutir, pudiendo o no coincidir conmigo, que fue Edgar Allan Poe el más prominente escritor que dio las tierras lejanas del norte imperial. Y lo digo sin ser un experto en literatura norteamericana ni mucho menos. Sin embargo, hoy quiero referirme a un ensayo, que tuve oportunidad de leer recientemente y que me parece debe ser recomendado en este espacio, sobre todo para aquellos escritores con ganas de escribir mejor, de poseer un método y escapar así a la ilusión de la "creación espontánea", que no es otra cosa que la negación del arte como una actividad laboral. El arte, y la escritura, es un trabajo. La faena del artista es del mismo nivel que la del albañil, el carpintero, un chofer de colectivos o el bibliotecario...
La obra se denomina Filosofía de la composición, y lo que se persigue en ella es la sistematización de un método para escribir. El libro es muy interesante porque la propuesta básicamente es que el plan del relato debe tener, como principio, su fin. A partir de este principio la obra artística pasa a ser un plan deliberado y lógico, que es concebido desde su desenlace y desde los efectos (respuesta emocional) que el autor pretende lograr en el lector. Aquí el fin justifica plenamente los medios. Poe prosigue luego con el desarrollo de diferentes conceptos que sirven como herramientas importantes a tener en cuenta por aquellos que quieren emprender la aventura de una obra (utilización del tiempo y la duración del relato, el tono, el efecto y un elemento "clave" o eje de la narración). Se los recomiendo, es un aporte valioso.

Marcelo González