martes, 27 de diciembre de 2016

[RAPSODIA DE UN ADIÓS]

La tierra se inclinó
sobre el horizonte leve
y cayeron todas las cosas
rodando hacia el abismo

yo lo vi/ yo estuve ahí

mientras el corazón
con su ventrículo de fuego
lo incendiaba todo
y por los ojos amanecía
un color carmesí
inexplicable
que lo teñía todo

vi el plano de la tierra
caer hacia el abismo
yo estuve ahí
cuando todo se caía
inexplicable en su cisma
oblicuo en su caída

diástole indiferente
del universo
que palpita
y retumba
cuando no se cae
precipitadamente
sobre tan infinita agonía

yo estuve ahí
cuando se cayeron
todas las cosas
y el cielo se estrelló
contra la tierra
en un estrépito
de mil caídas

cuando la luna
sangró toda la noche
y los toros desesperados
se hundieron en su magma
- estremecía el verlos! -
pero yo los vi

cuando de los árboles
salían vapores oscuros
que llenaban la tierra
de sueños y de engaños

(No mienten los árboles! -
me habías dicho
pero sí, si mienten!)

y de los sueños de engaños
volaban insectos repentinos
llenos de signos oscuros
tantos que el mundo
se volvía tan pesado
que dejaba de girar
y uno ya no podía
ni moverse si quiera
ni hablar siquiera
uno ya podía

quizás fue por eso
que no hablé
porque mis palabras
se fugaron como insectos
oscuros que se fueron
a detener la redondez de la tierra
y yo miraba
porque mi mirada
se quedó impertérrita
impávida impasible
viendo como todo se caída
detrás de su silueta
que se iba
que se iba…

yo estuve ahí/ yo lo vi  


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NUEVO LIBRO

- Que difícil se hace recomendar un libro que todavía se esta digiriendo. Sin embargo tengo la certeza de que es una obra para recomendar. Se trata de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Haruki Murakami. ¿Por qué es recomendable una novela de un poco mas de 900 páginas?. Porque se trata de universo intenso que penetra y marca (como una mancha en el rostro) al ávido lector que se ve envuelto en un clima tan irreal como real, tan ficticio como probable. Cada uno de los personajes de la obra, desde una personalidad maciza y contundente nos increpa sobre nuestra propia realidad. Mucho de sus pasajes me hicieron recordar el "clima kafkiano" de lo absurdo, de lo inexplicable. Sin embargo la obra de Murakami es todavía más inescrutable. Es un laberinto de sentidos dispares, y callejones que al poco de andar no te llevan a ninguna parte. Pero te dejan aturdido. Como si el fin del camino consisitó en darte un narizaso contra una pared transparente que te cortó, repentinamente el paso. Vale la pena. Y ni siquiera interesa la historia. Entre otras cosas, nunca he leído un argumento tan sofisticado y tan contundente respecto del "deseo femenino" como en la carta que Kumiko le escribe a su esposo, Tooru Okada, donde intenta explicar el motivo de su infidelidad. Solo después de leer esas líneas uno cree comprender un poco más acerca de lo que significa "ser una mujer". Sin embargo, no es una novela emocional, no hay reproches, ni culpas, ni broncas, ni alegrías desmedidas. Todo trasciende como si se tratara de un gigantesco engranaje al que alguien, cada tanto, da cuerdas para que no termine... hasta el final.

Marcelo Gonzalez


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Marcelo González


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La obra se denomina Filosofía de la composición, y lo que se persigue en ella es la sistematización de un método para escribir. El libro es muy interesante porque la propuesta básicamente es que el plan del relato debe tener, como principio, su fin. A partir de este principio la obra artística pasa a ser un plan deliberado y lógico, que es concebido desde su desenlace y desde los efectos (respuesta emocional) que el autor pretende lograr en el lector. Aquí el fin justifica plenamente los medios. Poe prosigue luego con el desarrollo de diferentes conceptos que sirven como herramientas importantes a tener en cuenta por aquellos que quieren emprender la aventura de una obra (utilización del tiempo y la duración del relato, el tono, el efecto y un elemento "clave" o eje de la narración). Se los recomiendo, es un aporte valioso.

Marcelo González