miércoles, 30 de septiembre de 2015

[POETA JAMÁS SERÁS]

Desde hace mucho busco
una palabra que evoque
a todas las palabras
que con solo decirla
ella remita invariablemente
a todas y a cada una
de manera irremediable

Para lo cual hace ya tiempo
deambulo insistente
por cada lugar donde alguien hable
por cada hoja donde
alguien algo haya escrito-
aunque tan solo sea
un mínimo término

Pero hasta el presente
dicha búsqueda ha sido
infructuosa. Sin embargo
ciertamente no me quejo
porque han sucedido
en el camino acontecimientos
imborrables para la memoria-
eventos que han inspirado
ha tanta nueva imagen
que por sí mismo ya se justifica
el tiempo transcurrido
(¿o es acaso perdido?)

Más esa palabra que busco
todavía permanece inasequible
incluso a veces hasta parece
que juega a las escondidas
como que se deja ver
por mitades o por tragos
escondiendo en las sombras
su verdad imposible
e inenarrable

Como si el lenguaje
fuera mudo en realidad
de toda palabra
¡y cuánta ironía!
como si el agua
quemara al agua
para no mojarse de agua
o como si la sombra de un árbol
quedara sin árbol
y se continúe en su sombra

Imposible pensar
en tanto desatino
Sin embargo lo pienso
y el mundo se desdibuja
en sus frágiles formas
y se transforma en cada
palabra que busco
¿es el mundo el árbol
o su propia sombra?
¿o simplemente soy yo
que lo dibujo en poesía
en verso o en estrofa?

Una tarde de lluvia Belén tardía
me lo ha dicho tajantemente
en su inusitada despedida:
- “Marcelo, uno siempre
 termina siendo lo que hace”

Busco una palabra
que evoque
a todas las palabras
no he hecho otra cosa
en toda mi mundana vida
¿qué debo ser entonces? Digo
¿si en esa búsqueda
he de encontrar
casi todas las palabras
en una sola eterna vida

algo así como un sol
muerto y antiguo
que mira sin mirar
alumbra sin ser lumbre
o solamente señala
lo que jamás nunca verá?

Esa misma tarde de lluvia Belén tardía
me lo dijo tajantemente
en mi mojada y definitiva despedida:
-“poeta, poeta jamás serás!” 



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Marcelo González


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Marcelo González